14 abril, 2009

Apedreando cuerpos celestes

- ABRIL -


Y ahí estás tú a millones de segundos,
deslumbrándome pero sin llegar a cegarme,
hoy quisiera ser un pobre vagabundo,
rico por saber que existes sin imaginarte.

Será nuestro gran pequeño secreto
que nunca antes me colgué de una estrella,
encadenemos en la memoria este momento,
de carne y hueso no son todas las doncellas.

Nadie entiende nuestro idioma palpitano,
todos piensan que la vida es dejarse llevar,
nadie prende su corazón en una mano,
todos creen que el viaje jamás terminará.

Prosigamos nuestro lunático romance
aunque hoy no sea el único que te mire
concédeme sólo un parpadeo, un instante,
deja que desde el filo de tu mirar yo me tire.

Quizás alguna noche te confunda con otra
pero pensaré creer que vuelves a ser tú,
no eres la que más brilla pero me asombras,
tu sonrisa celestial, tu perfume andaluz.

Las nubes ya te ocultan pero aun puedo verte,
celosas e iracundas continúan su eclipse,
hoy cambio mi destino, que hable la suerte,
todo llega y crece para después tener que irse.

Ni si quiera sabré tu nombre ni edad,
mientras, la noche se adueña del cielo añil,
tampoco sabré si me recordarás al despertar,
permíteme el atrevimiento de llamarte Abril.
- Gonzalo López Murillo -

Abril 2009, Constelación Rural.

No hay comentarios:

Publicar un comentario