- REIKI LOKÑ -
No necesito una bola que me diga
que tú aparecerás entre mis cartas,
no creo en el destino, pero sí en una amiga,
la dulce niña Carolina, se apellida Carolcanta.
Y aunque te empeñes en empequeñecerte
tu corazón es tan grande que no lo seca el sol,
lo supe en el momento de conocerte
sonrisa en blanco y negro, mirada de color.
Esta no es la canción que me pediste
es el encargo de una bonita amistad
que flota, que vive, que existe,
que abre alas adentrándose en el mar.
Quizás bastara con el típico “te quiero”
pero sé que interceptas todos mis guiños,
te hablo en verso, el idioma mas sincero,
calaste al hombre que juega a ser niño.
Recuérdame siempre cuando estés a oscuras
con el Reiki mas lokñ te daré calor,
después de una lagrima, viene la cordura
y en cinco minutos terminé en este renglón.
No necesito una bola que me diga
que tú aparecerás entre mis cartas,
no creo en el destino, pero sí en una amiga,
la dulce niña Carolina, se apellida Carolcanta.
Y aunque te empeñes en empequeñecerte
tu corazón es tan grande que no lo seca el sol,
lo supe en el momento de conocerte
sonrisa en blanco y negro, mirada de color.
Esta no es la canción que me pediste
es el encargo de una bonita amistad
que flota, que vive, que existe,
que abre alas adentrándose en el mar.
Quizás bastara con el típico “te quiero”
pero sé que interceptas todos mis guiños,
te hablo en verso, el idioma mas sincero,
calaste al hombre que juega a ser niño.
Recuérdame siempre cuando estés a oscuras
con el Reiki mas lokñ te daré calor,
después de una lagrima, viene la cordura
y en cinco minutos terminé en este renglón.
- Gonzalo López Murillo –
Mayo 2009, De la ducha al cuarto.
Mayo 2009, De la ducha al cuarto.
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