03 noviembre, 2010

Pocas cosas hay en la vida como escuchar llover desde la cama.

-INCANSABLE -

Desde mi cama oigo llover abrazado al edredón,
adormilado, me detengo en cada gota.
Necesito un abrazo y una sola canción,
y me sobra el reloj, las ventanas y la ropa.

Para oler a piedra mojada de ancestrales calles,
para fundirme con un charco de agua virgen
y dejarme contagiar por los pequeños detalles
que son los que tienen denominación de origen.

Como el pájaro que se moja en el campanario,
quiero empaparme de momentos como este.
Escuchar a la naturaleza mientras completo mi diario,
ese dejarse llevar por la barca del presente.

Describiendo el instante corro el riesgo de perderlo
pero por suerte ahora no te tengo delante,
porque intuyo perfectamente lo que estaríamos haciendo;
no escuchar a la lluvia que incansable sigue cayendo.

- Gonzalo López Murillo -
Noviembre 2010, Diluvio matinale.

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