- MACROSIESTA -
Recién llegado cuando todo terminó,
perfumado con tu esencia y tu ausencia.
Veo morir la tarde desde un balcón
mientras mis ganas de ti piden clemencia.
Y es que soy un pájaro perdido que sueña
sin encontrar princesa ni un final para su cuento,
soy ese paseo por las sonrisas más pequeñas
que justifican la razón por la que aún no he muerto.
La soledad nunca se fue, nunca se irá
porque la llevo tatuada sobre mi libertad.
El brillo absurdo del amor caducó y se apagará
justo al aterrizar en el aeropuerto Realidad.
Una macrosiesta a merced de tres juergas,
una gayola para camuflar la falsa espera,
nuevos vicios para tender en la cuerda.
Subo al infierno y me bajo la cremallera.
-Gonzalo López Murillo-
Agosto 2011, Sofá desconocido.
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