24 julio, 2011

Rezaré para que no haya nubes.



- NI MUCHO, NI POCO -


Jugábamos a susurrarnos desde lejos
por miedo a escuchar una palabra
que preferíamos decirnos con los ojos,
disimulábamos, dejando hablar al alba.

Y es que sólo queríamos ver amanecer,
empaparnos con las primeras luces.
Mientras la coraza empezaba a perecer,
el humo de un cigarro se tornaba dulce.

Desnudos, las canciones nos vestían de momentos;
en los que los pies no tocan el suelo,
en los que casi nada se queda dentro,
en los que el techo se confunde con el cielo.

Desayunábamos besos, merendábamos ausencia,
algunas noches parecíamos desconocidos.
Y aunque ahora sepamos de nuestra existencia
escuece pensar en el tiempo perdido.

Ni mucho, ni poco, no son cosas medibles,
tampoco tiene porque ser enunciado.
Lo sabes, lo sé, y nada es imposible
porque el tiempo estará de nuestro lado.


- Gonzalo López Murillo -
Julio 2011, Punta Umbría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario